La realidad virtual y aumentada transforman la experiencia cinematográfica, brindando interactividad e inmersión al espectador. Estas tecnologías permiten nuevas formas de narración, enriqueciendo el contenido y convirtiendo a los espectadores en protagonistas activos. El futuro del cine se perfila como una experiencia multisensorial y personalizada, ampliando sus aplicaciones en diversos campos.